No es por nada
y es por todo.
Por todo lo que callamos
cuando nadie nos escucha.
Por todo lo que decimos
con las manos sinceras
en cuerpos ajenos.
Por esas noches,
que acaban en viernes
de latas y pelis
y esos reproches
que acabo de verte
y ya eres tinta
y yo te espero.
Por todo y nada.
Por lo que buscamos
en ese todo que quiso ser nuestro.
Y ya no hay nada.
Ni tus noches en mis nalgas,
ni reproches en tu espalda,
ni contarte al oído que la lluvia me salva.
Ya no queda nada,
nada
de esa búsqueda de libertad
en tus ganas.
dijous, 4 de gener del 2018
dilluns, 27 de novembre del 2017
Lunes
Te vi.
Creo que era lunes
pero no lo fue.
Tan absurdo, tan fácil que me supo a poco,
como la luna, algunas noches.
Y es que de lunes a lunas, ya me contarás... Un precipicio.
Pero yo solo me acuerdo
de esa noche de jueves,
que nos olvidamos de invitarnos
a las cervezas que nos debíamos
y ahora ya no nos debemos, nada.
Porque ese día ya no era lunes y tampoco lo fue.
Pero sí había lunas (crecientes)
y creo que no es necesario que te diga dónde.
Aunque se escondieran entonces
e iluminaran a veces.
Pero ahora quiero que salgan, otra vez,
aunque sea lunes.
aunque sea lunes.
Porque de lunas a lunes, ya me contarás: un precipicio.
dimecres, 1 de novembre del 2017
Con los ojos cerrados
A veces se nos iba de las manos,
eso de sentir tanto
con los ojos cerrados.
Y en realidad era poco lo que conocíamos:
tres o cuatro milésimas de segundo,
en que nos comíamos, el mundo,
dos precipicios
y un llanto desesperado.
Eso sí, ninguna canción de amor.
Totalmente contraproduente.
Ahora ya no es necesario ni buscarla,
ahora parece que todas nos pertenecen.
Aunque se escondan en esa playlist abandonada,
detrás de los cascos en días lluviosos
o dentro de las bolas de las discotecas enlatadas.
Todas terminan con ese silencio extraño.
Ese eco guardado detrás de las pestañas en un día raro.
Y es que a veces se nos iba de las manos,
eso de sentir tanto
con los ojos cerrados.
eso de sentir tanto
con los ojos cerrados.
Y en realidad era poco lo que conocíamos:
tres o cuatro milésimas de segundo,
en que nos comíamos, el mundo,
dos precipicios
y un llanto desesperado.
Eso sí, ninguna canción de amor.
Totalmente contraproduente.
Ahora ya no es necesario ni buscarla,
ahora parece que todas nos pertenecen.
Aunque se escondan en esa playlist abandonada,
detrás de los cascos en días lluviosos
o dentro de las bolas de las discotecas enlatadas.
Todas terminan con ese silencio extraño.
Ese eco guardado detrás de las pestañas en un día raro.
Y es que a veces se nos iba de las manos,
eso de sentir tanto
con los ojos cerrados.
dijous, 26 d’octubre del 2017
Quedarse
Por como decimos llevadero
cuando no hay ni raíces que nos lleven
a conocernos por dentro.
Claro, misterios.
Más bien, incendios.
No hay suficiente lluvia
que nos olvide ser.
Ni nadie que pueda,
condenarnos a desaparecer.
Dentro, llave.
Fuera, llueve.
Quédate contigo
y el mundo a la mierda.
Es vulgar, pero quedarse
es más de lo que esperas.
cuando no hay ni raíces que nos lleven
a conocernos por dentro.
Claro, misterios.
Más bien, incendios.
No hay suficiente lluvia
que nos olvide ser.
Ni nadie que pueda,
condenarnos a desaparecer.
Dentro, llave.
Fuera, llueve.
Quédate contigo
y el mundo a la mierda.
Es vulgar, pero quedarse
es más de lo que esperas.
dimarts, 26 de setembre del 2017
Luna nueva
Pensaba que los miedos
se iban cuando te encontrabas
y podías hablarte.
Pero era cuando más presentes estaban
y sobraba la rabia,
la mentira,
las palabras en cada esquina.
Todo. Nada.
Aún me acuerdo de recitarte
cada noche de luna nueva,
decías que se veían más las estrellas.
Y tenías razón,
que el tiempo corría
pero éramos nosotros que no lo parábamos,
era el viento en la cara quien no nos dejaba,
y sin quejarnos respirábamos acelerados
como si no hubiera otra forma de hacerlo.
Al final no sé qué me aterraba más:
si seguir soñándote
o contar 28 días de espera,
para que lo primero no fuera necesario,
para que lo primero ya no valiera la pena.
se iban cuando te encontrabas
y podías hablarte.
Pero era cuando más presentes estaban
y sobraba la rabia,
la mentira,
las palabras en cada esquina.
Todo. Nada.
Aún me acuerdo de recitarte
cada noche de luna nueva,
decías que se veían más las estrellas.
Y tenías razón,
que el tiempo corría
pero éramos nosotros que no lo parábamos,
era el viento en la cara quien no nos dejaba,
y sin quejarnos respirábamos acelerados
como si no hubiera otra forma de hacerlo.
Al final no sé qué me aterraba más:
si seguir soñándote
o contar 28 días de espera,
para que lo primero no fuera necesario,
para que lo primero ya no valiera la pena.
diumenge, 24 de setembre del 2017
Maleta de mà
Vull perdre'm en un aeroport
per revolcar-me un altre cop
en la nostàlgia dels ulls
que demanen que no marxis,
que encara (ens) tenim molt a dir.
Per amagar la por al cor
i canviar-la per emoció al pit.
Per després desparèixer durant el trajecte,
com qui no sap si marxar o quedar-se.
I trobar-nos un cop més
canviant avions per mirades
i abraçades per raons.
Que la sort no es busca, es troba,
i no tinc clar si un cop trobats
tornarem a perdre'ns
en un aeroport,
per suplicar-nos un altre cop
que la nostàlgia
voli en una maleta
que no sigui la nostra.
per revolcar-me un altre cop
en la nostàlgia dels ulls
que demanen que no marxis,
que encara (ens) tenim molt a dir.
Per amagar la por al cor
i canviar-la per emoció al pit.
Per després desparèixer durant el trajecte,
com qui no sap si marxar o quedar-se.
I trobar-nos un cop més
canviant avions per mirades
i abraçades per raons.
Que la sort no es busca, es troba,
i no tinc clar si un cop trobats
tornarem a perdre'ns
en un aeroport,
per suplicar-nos un altre cop
que la nostàlgia
voli en una maleta
que no sigui la nostra.
dissabte, 22 d’abril del 2017
Carreras
Hacía tanto viento
que se me despeinaban las pestañas
y los miedos con tu aliento.
Despropósito si te digo que no era verdad,
que el tiempo que me movía eran los días,
y no los soles y las nubes.
Que las mentiras sólo sangran si arañan,
y yo sólo te pedía que no lo hicieras tú
en otra parte que no fuera la piel.
Porque de guerras ya sabemos todos
y de precipicios ya ni te cuento.
Pero con tres o cuatro años
ya tengo puentes y murallas.
Así que espero que no seas de estos
que se llaman ingenieros
que yo con tus ojos me apaño
entre vientos y momentos.
Y de paso me quedo con ellos
cada vez que me dicen
que estudie algo que me guste menos.
Aunque de hecho, yo de carreras sólo sé que se corren en tu cuerpo.
que se me despeinaban las pestañas
y los miedos con tu aliento.
Despropósito si te digo que no era verdad,
que el tiempo que me movía eran los días,
y no los soles y las nubes.
Que las mentiras sólo sangran si arañan,
y yo sólo te pedía que no lo hicieras tú
en otra parte que no fuera la piel.
Porque de guerras ya sabemos todos
y de precipicios ya ni te cuento.
Pero con tres o cuatro años
ya tengo puentes y murallas.
Así que espero que no seas de estos
que se llaman ingenieros
que yo con tus ojos me apaño
entre vientos y momentos.
Y de paso me quedo con ellos
cada vez que me dicen
que estudie algo que me guste menos.
Aunque de hecho, yo de carreras sólo sé que se corren en tu cuerpo.
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